Autobronceante en el Avión: Tips para Viajeras Frecuentes
Autobronceante en el Avión: Tips para Viajeras Frecuentes
Si viajás seguido en avión, sabés que tu piel sufre cada vez que te subís. La cabina presurizada, el aire recirculado con bajísima humedad y las horas de inmovilidad conspiran contra tu glow. Pero eso no significa que tengas que resignar tu bronceado. Con la estrategia correcta, podés bajar del avión con la piel radiante y un bronceado intacto. Acá te contamos cómo.
Qué le pasa a tu piel en un avión
Entender el ambiente de la cabina te ayuda a prepararte mejor:
- Humedad extremadamente baja: La humedad relativa en una cabina de avión ronda entre el 10% y el 20%, comparada con el 40-60% que consideramos confortable. Esto deshidrata la piel rápidamente, haciendo que se sienta tirante, áspera y opaca.
- Aire recirculado: El sistema de ventilación recircula el aire de la cabina, que contiene partículas, bacterias y muy poca humedad. Este aire constante sobre la piel acelera la evaporación de agua de la capa más superficial.
- Presión reducida: La presión en cabina es equivalente a estar a unos 1800-2400 metros de altitud. Esto afecta la circulación sanguínea y puede causar hinchazón facial y retención de líquidos.
- Radiación UV aumentada: A altitud de crucero, la radiación ultravioleta es significativamente más intensa que a nivel del suelo, especialmente en las ventanillas. Sí, te podés broncear (o quemar) a través de la ventanilla del avión.
Cómo la deshidratación del vuelo afecta tu autobronceante
La deshidratación del avión impacta directamente en tu bronceado de varias formas:
- La piel deshidratada se descama más rápido, acelerando el desvanecimiento del autobronceante.
- Las zonas que ya estaban empezando a desvanecerse pueden lucir más irregulares por la falta de humedad.
- El autobronceante que se está desarrollando durante un vuelo puede fijarse de forma despareja porque la piel no está en condiciones óptimas.
- La sequedad puede exacerbar la apariencia de "parchado" en zonas como codos y rodillas.
Estrategia pre-vuelo: preparando tu bronceado
La preparación comienza días antes de tu vuelo. Dependiendo de tu horario y destino, elegí una de estas estrategias:
Estrategia A: Bronceado fresco para aterrizar con glow
Ideal si querés llegar a tu destino con el bronceado en su punto máximo:
- 48 horas antes del vuelo: Exfoliá todo el cuerpo con tu guante exfoliante. Hidratá bien durante el resto del día.
- 24 horas antes del vuelo: Aplicá tu mousse autobronceante SUNKISS por la noche.
- Mañana del vuelo: Duchate para revelar tu bronceado fresco. Hidratá generosamente con crema corporal.
- En el avión: Seguí el protocolo de hidratación que detallamos más abajo.
- Al aterrizar: Tu bronceado va a estar en su mejor momento, listo para la playa o el evento.
Estrategia B: Bronceado de mantenimiento
Si ya tenés un bronceado establecido y querés que sobreviva al vuelo:
- 2-3 días antes del vuelo: Hacé una aplicación de mantenimiento con bronceado gradual para refrescar el color.
- Día antes del vuelo: Hidratación intensiva con crema corporal rica. Nada de exfoliación.
- Día del vuelo: Aplicá crema hidratante generosamente antes de salir de casa.
- En el avión: Hidratá cara y manos regularmente.
Estrategia C: Aplicación post-aterrizaje
Si preferís aplicarte el autobronceante al llegar al destino:
- Antes del vuelo: Exfoliá la noche anterior. No apliques autobronceante.
- En el avión: Hidratá bien.
- Al llegar al hotel: Duchate para refrescar la piel, esperá 30 minutos y aplicá el autobronceante.
- A la mañana siguiente: Duchate y arrancá tus vacaciones con bronceado nuevo.
Cómo empacar autobronceante para el avión
Las regulaciones de equipaje de mano son estrictas con los líquidos, y los autobronceantes no son excepción:
Equipaje de mano
- Si tu autobronceante viene en envase de más de 100 ml, transferí la cantidad necesaria a un envase aprobado de 100 ml o menos.
- Los mousses cuentan como líquidos/aerosoles a los fines de seguridad aeroportuaria.
- Incluilo en tu bolsa transparente de líquidos junto con el resto de tus productos.
- Si viajás con poco equipaje de mano, priorizá el autobronceante sobre otros productos menos esenciales.
Valija despachada
- Podés llevar el tamaño completo de tu autobronceante sin restricciones.
- Envolvé el envase en una bolsa plástica con cierre por si se abre con los cambios de presión.
- Ubicalo en el centro de la valija, rodeado de ropa, para protegerlo de golpes.
- No olvides incluir tu guante de aplicación en la valija. No ocupa espacio y es indispensable.
Protocolo de skincare durante el vuelo
Este protocolo está diseñado para proteger tu bronceado y tu piel durante vuelos de cualquier duración:
Antes del embarque
- Limpiá tu cara si tenés maquillaje pesado. La piel respira mejor sin maquillaje durante el vuelo.
- Aplicá sérum de ácido hialurónico.
- Seguí con crema hidratante rica.
- Si tu asiento está junto a la ventanilla, aplicá protector solar SPF 30+.
- Bálsamo labial hidratante.
Durante el vuelo
- Cada 2 horas: Rociá agua termal o bruma hidratante sobre la cara. Sellá con unas gotas de aceite facial o crema.
- Tomá agua constantemente: Al menos un vaso cada hora. La hidratación interna es tan importante como la externa para mantener la piel (y el bronceado) en buen estado.
- Evitá el alcohol y el café: Ambos deshidratan. Si necesitás cafeína, compensá con el doble de agua.
- Manos: Aplicá crema de manos cada vez que vayas al baño. Las manos son una de las primeras zonas donde el bronceado se desvanece por la deshidratación.
- Labios: Reaplicá bálsamo labial frecuentemente. Los labios no tienen glándulas sebáceas y se deshidratan más rápido que el resto de la cara.
Antes de aterrizar
- Limpiá tu cara con agua micelar o toallita desmaquillante.
- Aplicá sérum hidratante.
- Crema hidratante con SPF si aterrizás de día.
- Un toque de corrector bajo los ojos si querés verte fresca.
- Máscara de pestañas y labial para un look instantáneo de "acabo de despertar así de linda".
Jet lag y tu piel: cómo recuperarte
El jet lag no solo afecta tu energía y tu sueño; también impacta tu piel y, por extensión, tu bronceado:
Efectos del jet lag en la piel
- Alteración del ritmo circadiano cutáneo: Tu piel tiene su propio reloj biológico que regula la producción de sebo, la renovación celular y la reparación nocturna. El cambio de zona horaria desincroniza estos procesos.
- Hinchazón y retención de líquidos: Especialmente notorio en la cara y los ojos durante los primeros días.
- Piel opaca y sin vida: La falta de sueño de calidad se refleja inmediatamente en la luminosidad de la piel.
- Mayor sensibilidad: La piel estresada por el viaje puede reaccionar de forma diferente a los productos habituales.
Protocolo de recuperación post-vuelo
- Primera noche: Hacé tu rutina de skincare completa, incluyendo sérum y mascarilla hidratante de noche. Dormí lo máximo posible.
- Primer día: Tomá al menos 2 litros de agua. Usá crema hidratante con ingredientes desinflamantes como niacinamida o pepino.
- Días 2-3: Tu piel debería empezar a normalizarse. Si tu bronceado se ve un poco apagado, una capa de bronceado gradual puede revivirlo sin necesidad de una aplicación completa.
La estrategia del "glow al aterrizar"
Si querés bajar del avión viéndote impecable, esta es la estrategia que usan las modelos y las influencers de viaje:
- Bronceado fresco: Aplicá autobronceante 24 horas antes del vuelo para tener el color en su punto máximo.
- Maquillaje mínimo en el avión: Solo hidratante con tinte, corrector y máscara de pestañas.
- 30 minutos antes de aterrizar: Refrescá tu cara con agua termal, aplicá iluminador líquido mezclado con hidratante en los pómulos y el puente de la nariz.
- Labios: Un labial nude con acabado glossy aporta un look fresco y descansado.
- Pelo: Deshacé el rodete o trenza del vuelo, sacudí el pelo y aplicá unas gotas de aceite capilar en las puntas.
Beauty hacks para viajeras frecuentes
Si volás regularmente, estos tips te van a hacer la vida más fácil:
- Tené un neceser permanentemente armado: Mantené un kit de viaje duplicado siempre listo para agarrar y salir. Reponé los productos a medida que los usás, así nunca te falta nada.
- Invertí en envases recargables de buena calidad: Los envases baratos se rompen, gotean y se abren. Comprá envases de silicona o aluminio que duren años.
- Mascarillas de tela (sheet masks): Ocupan cero espacio y son perfectas para usar durante vuelos largos. Sí, se ve raro, pero tu piel te lo agradece.
- Spray fijador como tónico: Un mini spray fijador de maquillaje funciona como tónico refrescante durante el vuelo y como fijador al llegar.
- Pedicura pre-vuelo: Si vas a un destino de playa, hacete las uñas de los pies antes de viajar. Ahorra tiempo en el destino.
- Compresión y movimiento: Medias de compresión mejoran la circulación durante el vuelo, lo que indirectamente beneficia la salud de tu piel. Levantate y caminá cada 2 horas.
Destinos y estrategias de bronceado
Adaptá tu estrategia de autobronceante según tu destino:
Destinos de playa
- Aplicá autobronceante antes de viajar para llegar ya bronceada.
- Llevá bronceado gradual para mantenimiento diario.
- El agua salada y el cloro van a acelerar el desvanecimiento; planificá una reaplicación a mitad de la estadía.
- Hidratá obsesivamente, especialmente después de cada día de playa.
Destinos urbanos (europa, ciudades)
- Un bronceado suave y natural es más apropiado que un bronceado intenso.
- Usá bronceado gradual para un color sutil que no se vea fuera de lugar en contextos urbanos de invierno.
- El aire acondicionado de hoteles y museos deshidrata tanto como el avión; no dejes de hidratarte.
Destinos fríos / ski
- El bronceado con autobronceante se ve espectacular en la nieve, pero la piel se reseca más rápido por el frío y el viento.
- Sumá un aceite corporal rico a tu rutina de hidratación.
- El sol en la montaña es intenso (el reflejo de la nieve multiplica la radiación UV), así que protector solar es obligatorio.
Checklist de la viajera frecuente con bronceado
- Planificar la aplicación del autobronceante según el itinerario de vuelo.
- Preparar envases travel size con productos SUNKISS.
- Armar la bolsa de líquidos del equipaje de mano.
- Empacar guante de aplicación y exfoliante en sachets.
- Cargar hidratante facial, sérum y agua termal para el vuelo.
- Llevar remera oscura vieja para la noche de aplicación en el hotel.
- Incluir crema corporal para mantenimiento diario.
- Empacar protector solar facial y corporal.
- Llevar bálsamo labial con SPF.
- Tener una botella de agua vacía para llenar después del control de seguridad.
Con esta guía, tus viajes y tu bronceado van a convivir en perfecta armonía. No importa cuántas horas dure el vuelo ni cuántas zonas horarias cruces: tu piel va a llegar a destino hidratada, luminosa y con un bronceado impecable.
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