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Autobronceante para Verano: Preparate Antes que Empiece

El verano argentino llega y con él la presión de estar lista para la pileta, la playa, el campo. Pero el autobronceante para el verano no es solo para las semanas de calor: es la estrategia de las que saben cómo llegar bronceadas desde el primer día de temporada, sin depender de horas de exposición solar ni de los caprichos del clima. Esta guía te da el timeline exacto, los productos indicados y la rutina para que este verano llegues preparada, no improvisando.

Por qué el autobronceante y el verano son la combinación perfecta

Argentina tiene veranos intensos. Entre noviembre y marzo, el índice UV en gran parte del país alcanza niveles extremos —especialmente entre las 10 y las 16 horas— que generan no solo bronceado sino daño acumulativo en la piel: manchas, envejecimiento prematuro, pérdida de elasticidad y riesgos más serios a largo plazo.

El autobronceante permite llegar al verano con un tono base ya establecido, lo que tiene varias ventajas concretas: reduce la necesidad de exponerse al sol para conseguir color, hace que el bronceado solar que sí recibís dure más porque la piel ya tiene una base de DHA, y te da un tono uniforme desde el primer día en vez del proceso gradual de ir quemándose y luego bronceando que muchas personas experimentan al comienzo de la temporada.

El timeline del bronceado de verano

El error más común es empezar a pensar en el autobronceante cuando ya estás en la pileta. Para llegar a la temporada con un bronceado perfecto, el proceso ideal arranca semanas antes.

Cuatro semanas antes: preparación de la piel

Esta es la etapa de trabajo de base. La piel que estuvo cubierta durante el otoño-invierno necesita preparación antes de recibir el autobronceante de verano.

Exfoliación regular: incorporá una exfoliación corporal una o dos veces por semana. Podés usar un exfoliante físico en la ducha o una loción con ácidos AHA aplicada después del baño. El objetivo es eliminar la acumulación de células muertas del invierno y empezar a renovar la textura de la piel.

Hidratación profunda: durante el invierno, la piel suele estar más seca por el frío y la calefacción. Hidratá todos los días, preferentemente con una loción rica en manteca de karité o ceramidas que repare la barrera cutánea y prepare la piel para absorber el autobronceante de forma pareja.

Atención a zonas específicas: codos, rodillas, talones y axilas suelen estar más ressecas en invierno. Tratamiento intensivo con exfoliante y crema reparadora en estas zonas durante estas semanas marca una diferencia enorme en el resultado final del autobronceante.

Tres semanas antes: primer ciclo de autobronceante

Con la piel preparada, es el momento de la primera aplicación. Para las que tienen poca experiencia con el autobronceante, este momento es ideal para la prueba: hay tiempo suficiente para corregir errores antes de que llegue la temporada.

Empezá con la Loción Bronceadora Gradual de Sunkiss usada como hidratante corporal 3-4 veces por semana. Este enfoque gradual construye un tono natural sin riesgo de errores visibles. A las dos semanas de uso regular, el tono estará notablemente más cálido y uniforme.

Dos semanas antes: intensificación del bronceado

Con el tono base establecido, es el momento de intensificar. Sumá el Self Tanning Mousse de Sunkiss una vez por semana en aplicación completa para profundizar el color. La combinación de la loción gradual para mantenimiento diario y el mousse para las sesiones semanales da los mejores resultados en términos de intensidad y duración.

En esta etapa también es importante empezar a prestar atención al bronceado facial. El Face Tan Water de Sunkiss aplicado 2-3 noches por semana (unas gotas mezcladas con la hidratante nocturna) desarrolla un tono facial natural que acompaña al del cuerpo sin verse artificial.

Una semana antes: ajuste y refinamiento

A una semana del comienzo de la temporada, el bronceado debería estar en su punto óptimo. Esta semana el foco está en el mantenimiento y los retoques.

Hacé una exfoliación suave para asegurar que el tono esté parejo y se desvanezca de forma uniforme. Si hay zonas donde el bronceado se acumuló más —codos, rodillas, líneas de demarcación— exfoliá más esas zonas específicamente. Luego reaplicá una capa fina del mousse en toda la superficie para uniformizar el resultado.

La semana de la temporada: mantenimiento en verano

Una vez que empezó el verano y estás usando protector solar, bañándote en la pileta o el mar y exponiéndote al sol de forma responsable, el autobronceante cumple otro rol: el de mantenimiento y base.

La piscina con cloro y el agua salada aceleran el desprendimiento del autobronceante. Reaplicá dos veces por semana después de las sesiones en el agua para mantener el tono. La Loción Gradual es ideal para esto porque no requiere la preparación exhaustiva de una sesión de mousse completa: aplicala como hidratante después de la ducha post-playa y el tono se mantiene solo.

Protector solar y autobronceante: la dupla del verano

Uno de los conceptos más importantes que hay que tener claro: el autobronceante no protege del sol. El bronceado que produce el DHA es superficial y no activa los mecanismos de defensa de la melanina que sí generan una mínima protección natural (y que de todas formas es insuficiente sin protector solar).

La rutina de verano con autobronceante siempre incluye protector solar FPS 50 aplicado sobre el autobronceante (nunca debajo, porque el protector actúa en la superficie de la piel y necesita estar encima). Aplicalo 20 minutos antes de la exposición solar y reaplicá cada 2 horas.

Una nota importante: los protectores solares con filtros químicos (avobenzona, octinoxato, etc.) pueden reaccionar levemente con el DHA y acelerar su degradación. Si querés que tu autobronceante dure más, optá por protectores con filtros minerales (dióxido de titanio, óxido de zinc) que son menos reactivos con el DHA.

Qué diferencia hace el autobronceante durante las vacaciones en la playa

Muchas personas van a la playa o pileta en verano y sienten que los primeros días "no hay caso": la piel no se broncea suficientemente rápido, se queman en las zonas que habían olvidado proteger o simplemente el resultado no es el que esperaban después de días de exposición.

Con un autobronceante de base, esos primeros días desaparecen como problema. Llegás con un tono ya establecido, el bronceado solar que recibís se suma sobre esa base y el resultado final es más intenso y uniforme que si hubieras empezado desde una piel sin color.

Además, quien llega ya bronceada psicológicamente tiende a ser más cuidadosa con el protector solar porque no siente esa "urgencia" de broncearse que lleva a saltear la protección. Esto es, objetivamente, mejor para la salud de la piel a largo plazo.

Rutina de verano con autobronceante: día a día

Antes de ir a la playa o pileta

  • Aplicá protector solar FPS 50 en todo el cuerpo y rostro.
  • Si usás autobronceante facial (Face Tan Water), aplicalo la noche anterior, no el día de la exposición.
  • No apliques autobronceante corporal el mismo día que vas a estar en el agua: el cloro y el mar lo deterioran muy rápido y el resultado final no vale la pena.

Después de la playa o pileta

  • Duchate con agua templada para eliminar el cloro o la sal, que resecan la piel.
  • Aplicá una loción hidratante generosa. Si es la Loción Gradual de Sunkiss, mejor: hidrata y suma tono al mismo tiempo.
  • Si el bronceado autobronceante se ve muy desvanecido o irregular, esperá 24 horas (para que la piel esté totalmente seca y recuperada) y reaplicá el mousse.

Dos veces por semana

  • Exfoliación suave para mantener la textura y que el bronceado se desvanezca de forma pareja.
  • Reaplicación de autobronceante si el tono lo requiere.

Productos de Sunkiss para cada momento del verano

Para construir el bronceado pre-temporada

La Loción Bronceadora Gradual como hidratante diario más el Self Tanning Mousse una vez por semana es la combinación más efectiva para construir un bronceado de base antes del verano.

Para el mantenimiento durante la temporada

La Loción Gradual como hidratante post-playa y los Tanning Drops mezclados con el protector solar corporal (si el protector lo permite en textura) o con la hidratante nocturna para el cuerpo.

Para el rostro en verano

El Face Tan Water aplicado 2-3 noches por semana es suficiente para mantener un tono facial cálido durante toda la temporada. No lo apliques inmediatamente antes de salir al sol: hacelo la noche anterior y dejá que el tono desarrolle completamente.

Errores de verano que hay que evitar

  • Aplicar autobronceante sobre piel con protector solar sin enjuagarse antes: el protector solar crea una barrera que impide que el DHA llegue bien a la piel. Siempre lavate antes de aplicar el autobronceante.
  • Nadar inmediatamente después de aplicar autobronceante: el DHA necesita tiempo para completar la reacción. Esperá al menos 6-8 horas después de la aplicación antes de entrar al agua.
  • Confundir el autobronceante con protector solar: el tono bronceado no protege del sol, jamás.
  • Usar el autobronceante como sustituto total del bronceado solar: el objetivo es complementar, reducir el tiempo de exposición necesaria y tener un mejor punto de partida, no eliminar toda exposición solar (que tiene beneficios reales para la vitamina D y el bienestar).

El verano que siempre quisiste empieza ahora

El bronceado de verano perfecto no es cuestión de suerte ni de pasar horas bajo el sol: es el resultado de una preparación inteligente que empieza semanas antes y se mantiene con una rutina simple pero constante. Con Sunkiss tenés todo lo que necesitás para llegar a la temporada con el tono que querés, mantenerlo durante toda la temporada y cuidar tu piel al mismo tiempo.

Armá tu kit de verano en la tienda de Sunkiss y empezá hoy. El verano no espera, pero vos podés estar lista antes que llegue.

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