Cómo Remover Autobronceante: Guía Completa para Empezar de Nuevo
A veces el bronceado simplemente no quedó como esperabas. Otras veces simplemente ya pasó su momento y necesitás empezar de cero. Saber cómo remover el autobronceante correctamente es tan importante como saber cómo aplicarlo: una remoción bien hecha te deja la piel en condiciones óptimas para la próxima aplicación, mientras que una remoción agresiva puede irritar la piel y generar más problemas de los que resuelve. Esta guía de Sunkiss te explica todos los métodos disponibles, cuándo usar cada uno y qué esperar del proceso.
Lo que el Autobronceante Realmente Es (y por qué eso importa para la remoción)
Para remover el autobronceante de forma efectiva, primero hay que entender qué es lo que estás removiendo. La DHA, el activo principal de cualquier autobronceante, no tiñe la piel de forma superficial como un colorante o un maquillaje. La DHA genera una reacción química con las proteínas de las células muertas de la epidermis, creando compuestos marrones llamados melanoidinas.
Esto significa que el autobronceante no se puede simplemente "lavar": está integrado a nivel molecular en las células superficiales de la piel. Para quitarlo, tenés que remover esas células mismas, ya sea acelerando su descamación natural o eliminándolas mecánicamente a través de la exfoliación.
La buena noticia es que este proceso es completamente reversible y relativamente rápido si sabés cómo hacerlo.
Cuándo Conviene Remover el Autobronceante
No siempre tiene sentido hacer una remoción activa. Hay situaciones donde conviene y otras donde es mejor simplemente esperar.
Situaciones donde conviene remover activamente:
El bronceado quedó con errores significativos (manchas, rayas, tono muy desigual). Querés hacer una nueva aplicación sobre piel completamente limpia. El bronceado está en un punto de desvanecimiento irregular que se ve peor que sin bronceado. Tenés un evento donde querés estar sin bronceado (consulta médica, tratamiento estético, etc.).
Situaciones donde es mejor esperar:
El bronceado está simplemente desvaneciéndose de forma natural y pareja. Querés hacer una nueva aplicación pero el bronceado actual todavía se ve relativamente bien. La piel está sensible o irritada por cualquier razón.
Métodos de Remoción: Del Más Suave al Más Intensivo
Método 1: La Remoción Natural (El Más Suave)
Si tenés tiempo y el problema no es urgente, el método más gentil con tu piel es simplemente acelerar el proceso natural de renovación celular con hidratación intensa y duchas regulares.
La estrategia es ducharte con agua tibia durante cinco a diez minutos (más de lo habitual), lo que ablanda las células superficiales de la piel. Luego, al secarte, frotás suavemente con la toalla en lugar de hacer las palmadas delicadas que recomendamos durante el período de mantenimiento del bronceado. Esta fricción suave acelera la descamación natural.
Aplicá crema hidratante después de cada ducha: paradójicamente, la hidratación facilita la descamación porque mantiene las células superficiales en condiciones óptimas para su desprendimiento natural.
Con este método, el autobronceante se va en tres a cinco días de forma completamente pareja.
Método 2: Exfoliación Física (El Más Común)
La exfoliación física es el método más utilizado para remover el autobronceante rápidamente. Consiste en usar un guante exfoliante, un scrub o una combinación de ambos para remover mecánicamente las células muertas donde está integrado el color.
Cómo hacerlo correctamente:
Paso 1: Duchate con agua tibia durante al menos cinco minutos antes de exfoliar. El vapor y el calor ablandan las células superficiales y hacen que la exfoliación sea más efectiva y menos agresiva.
Paso 2: Mientras tu piel todavía está húmeda, aplicá un scrub en todo el cuerpo o en las zonas que querés aclarar. Usá movimientos circulares con presión moderada: suficiente para sentir que estás removiendo algo, pero sin agredir la piel.
Paso 3: Un guante exfoliante de microfibra o esponja de lufa húmeda complementa muy bien al scrub en las zonas de mayor concentración de autobronceante (rodillas, codos, tobillos).
Paso 4: Enjuagá bien y aplicá crema hidratante abundantemente después.
Este método puede aclarar el bronceado entre un 40% y un 70% en una sola sesión. Para una remoción más completa, podés repetirlo al día siguiente.
Método 3: Exfoliación Química (El Más Efectivo)
Los exfoliantes químicos con AHA (ácido glicólico, ácido láctico, ácido mandélico) son más efectivos que los físicos porque disuelven los vínculos entre células muertas en lugar de removerlas por fricción. Esto da una descamación más uniforme y puede ser más gentil con pieles sensibles.
Opciones de exfoliantes químicos:
Ácido glicólico (5-10%): El más potente y rápido. Una loción o tónico con esta concentración aplicado con algodón en las zonas más oscuras puede aclarar significativamente el bronceado en horas.
Ácido láctico: Más suave que el glicólico, ideal para pieles sensibles. Muchas cremas hidratantes ya lo contienen en concentraciones bajas (2-5%) que tienen un efecto de aclarado suave y gradual.
Ácido mandélico: El más suave de los AHA, ideal para pieles muy reactivas. Efecto más lento pero muy uniforme.
Cómo aplicarlos:
Aplicá el exfoliante químico sobre piel limpia y seca, dejalo actuar el tiempo que indica el fabricante (generalmente entre 5 y 15 minutos) y enjuagá bien. No mezcles diferentes tipos de exfoliantes químicos en la misma sesión y siempre aplicá protector solar al día siguiente porque los AHA aumentan la fotosensibilidad.
Método 4: El Baño de Aceite (Para Parches Resistentes)
Los aceites rompen la unión entre la DHA y las proteínas cutáneas de forma gentil, lo que los convierte en un excelente complemento para remover parches oscuros resistentes. Este método funciona especialmente bien en zonas como rodillas y codos donde el bronceado se acumula con mayor intensidad.
Aplicá aceite de bebé, aceite de coco o cualquier aceite vegetal en abundancia sobre la zona a tratar. Masajeá durante dos a tres minutos con movimientos circulares. Dejá actuar 10 minutos y luego frotá con un guante exfoliante húmedo. El aceite actúa como lubricante que facilita la remoción de las células bronceadas sin agredir la barrera cutánea.
Un baño prolongado de inmersión (30 minutos o más) con unas cucharadas de aceite añadidas al agua tiene un efecto similar en todo el cuerpo: ablanda y lubrica la piel, facilitando la remoción mecánica posterior.
Método 5: La Mezcla Bicarbonatada (Para Parches Muy Oscuros)
El bicarbonato de sodio es levemente alcalino y tiene propiedades exfoliantes suaves. Mezclado con agua tibia o con gel de ducha forma una pasta que puede aclarar zonas específicas muy oscuras de forma efectiva.
La proporción es: dos partes de bicarbonato por una parte de gel de ducha o agua tibia. Aplicá la pasta sobre la zona a tratar con un guante exfoliante, masajeá durante dos minutos y enjuagá. No uses este método en zonas donde la piel esté irritada, y no lo hagas más de dos veces por semana porque el bicarbonato puede alterar el pH de la piel si se usa en exceso.
Método 6: El Jugo de Limón (Aclarado Natural)
El ácido cítrico del limón es un exfoliante químico natural que puede aclarar el bronceado de forma gradual. No es el método más rápido ni el más poderoso, pero es gentil y está disponible en cualquier cocina.
Aplicá jugo de limón fresco diluido al 50% con agua tibia en las zonas que querés aclarar con un algodón. Dejalo actuar no más de cinco minutos (el limón puede irritar la piel si se deja demasiado tiempo) y enjuagá bien. Nunca te expongas al sol con jugo de limón en la piel: puede causar manchas permanentes por fotosensibilización.
Remoción por Zona Específica
Cara
La piel facial es más fina y reactiva, por lo que la remoción requiere métodos más suaves. Usá un exfoliante facial suave con AHA en baja concentración (2-5%), aplicado con una esponjita húmeda. Masajeá suavemente durante un minuto y enjuagá con agua fría.
Evitá los métodos mecánicos agresivos (guante exfoliante de cuerpo, scrubs con partículas grandes) en la cara. El Face Tan Water de Sunkiss, aplicado con mayor frecuencia en días sucesivos, complementa la renovación natural de la piel facial y acelera el proceso de desvanecimiento de forma gentil.
Palmas de las Manos
Si el bronceado manchó las palmas de tus manos (lo más común es que queden de color en las líneas y pliegues), el método más efectivo es el bicarbonato mezclado con gel de ducha. La piel de las palmas es muy gruesa y tolera bien la exfoliación mecánica: podés fregar con fuerza sin riesgo de irritación.
Rodillas y Codos
Estas son las zonas más difíciles de aclarar porque la piel es más gruesa y el autobronceante penetra más profundamente. Combiná el método de aceite (para ablandar) con el mecánico (para remover): primero aceite durante 10 minutos, luego guante exfoliante con scrub. Repetí al día siguiente si es necesario.
Tobillos y Pies
La piedra pómez húmeda es la mejor herramienta para remover autobronceante de los tobillos y el empeine. Usala con movimientos circulares después de ablandar la piel en la ducha. Para los dedos de los pies, un bastoncito de algodón con removedor de esmalte de uñas (acetona libre) aplicado en las zonas más oscuras puede aclarar rápidamente.
Lo que Nunca Deberías Hacer para Remover Autobronceante
Existen algunos métodos que circulan en internet y redes sociales que son más perjudiciales que útiles:
Lavandina o blanqueadores: Completamente contraindicados. Pueden causar quemaduras químicas serias y no son efectivos para remover DHA.
Agua oxigenada concentrada: Puede aclarar superficialmente pero irrita la piel y puede causar manchas.
Exfoliación excesiva en una sola sesión: Exfoliar agresivamente más de una vez al día puede comprometer la barrera cutánea y generar irritación o infecciones. La paciencia es clave.
Agua muy caliente: Aunque el agua caliente acelera la descamación, puede irritar la piel y generar vasodilatación que empeora la situación. Siempre usá agua tibia.
Después de la Remoción: Preparar la Piel para la Próxima Aplicación
Una remoción bien hecha deja la piel sensible y algo deshidratada. Antes de hacer una nueva aplicación de autobronceante, es fundamental respetar estos pasos:
Hidratación intensa durante 24 a 48 horas: Aplicá crema hidratante abundantemente después de cada ducha hasta que la piel se sienta completamente cómoda y suave.
No exfoliar el día de la nueva aplicación: Si exfoliaste ayer para remover, hoy la piel ya está lista para recibir el nuevo autobronceante. No necesitás exfoliar de nuevo; de hecho, no deberías hacerlo porque la piel ya está suficientemente "abierta".
Esperar que cualquier irritación se resuelva: Si la piel está roja, sensible o con pequeñas irritaciones después de la remoción, esperá hasta que esos síntomas desaparezcan antes de aplicar autobronceante. Aplicar sobre piel irritada puede generar reacciones no deseadas y resultados irregulares.
Cuánto Tiempo Toma la Remoción Completa
Con una remoción activa bien hecha, podés aclarar el 70-80% del autobronceante en una o dos sesiones. El 20-30% restante se va de forma natural en los días siguientes mientras la piel continúa su proceso de renovación celular.
Una remoción completa al 100%, sin ninguna traza de bronceado artificial, puede tomar entre tres y siete días dependiendo de la intensidad del bronceado original y de tu tipo de piel. Esto es perfectamente normal: recuerda que la DHA está integrada en las células de la piel, no depositada sobre la superficie.
Gestionar bien la remoción del autobronceante es parte integral de una rutina de bronceado sana y responsable. Con las técnicas correctas, cada nuevo ciclo de bronceado empieza sobre una base óptima que garantiza el mejor resultado posible.
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